
Dicen las malas lenguas, entre ellas las películas, libros y demás referencias a las que nos encontramos y topamos con regularidad, que cuando uno prueba una droga, sea cual sea esta, esa primera impresión, ese primer contacto es único; y pasas el resto de tu vida buscando y tratando de sentir ese mismo contacto hasta que te pierdes y terminas, en el mejor de los casos, en un hospital de rehabilitación. Bueno, no quiero hablar de drogas, ni de rehabilitaciones ni de cosas ni juicios morales. Este sentimiento en cuestión lo tengo de forma curiosa, con todas aquellas cosas que me gustan sobremanera, los libros, la música y los cómics. Hoy quiero hablar de música en particular; esa primera impresión, como la de la droga, me ha sucedido en varias ocasiones durante mi vida con un conjunto muy característico de grupos, los escucho por primera vez y tengo se rush de adrenalina al escuchar su música, sus letras, al saber de ellos, al escuchar y escuchar sus discos hasta literalmente sangrarlos. Y me puedo pasar el resto de mi vida comprando sus discos religiosamente tratando de encontrar esa sensación que provocaron en mi al escuchar su primer disco (algo curioso es que el disco que escucho, muchas veces no es necesariamente el primero de la banda o autor en cuestión).
Por darles un ejemplo, Joshua Tree de U2, fue el primer disco que escuché de la banda irlandesa, y han sido uno de los pocos que han logrado superarse a si mismos con su Atchung baby, dos discos así es difícil producirlos en una vida, otros son Depeche Mode, con su Songs of faith and Devotion, este albúm fue una gran sorpresa para mí, fue un acercamineto casi religioso a la banda que ya se había consolidado hacía muchos años con Violator; otros tantos que han provocado esa sensación en mi, han sido Travis, Keane, Moby y un largo etcétera. Pero, siempre hay un pero, una de las bandas que me acompañó durante toda mi adolescencia de manera ininterrumpida, y con cada disco era un redescubrimiento nuevo y sorprendente, es la única de la cual me he comprado playeras y las he usado hasta literalmente acabármelas, es la única que he escuchado por más de 20 años y es la única a la que he seguido en sus penas, muertes, despidos, peleas y películas; hablo, por supuesto, de Metallica.
El primer disco que escuché de Metallica fue Ride the lighting, su segundo albúm, lo que causó en mis pubertos 13 años fue impresionante, me enamoré de la banda, quería escuchar todo de ellos. Tony, un gran amigo y un gran ilustrador, fue de los pocos que compartían esa afición por el metal, fue el quien me introdujo a Metallica. La banda formada por James, Lars, Kirk y Cliff fue el gran descubrimiento musical de mi niñez, desde entonces los he seguido, escuchado y he sido fiel a la banda en todo momento, incluso apoyé en el asunto de Napster. En fin, esa es otra historia.
Este fin de semana salió a al venta el noveno disco de Metallica, Death magnetic, después de varios tropiezos, músicalmente hablando, nuevo integrante y un sin fín de mejoras en general, viene a nosotros la gran esperanza para aquellos seguidores que hemos aguantado Load, reload y sobre todo, St. Anger.
Metallica, cual fénix, ha renacido de sus cenizas con este nuevo albúm, en el cual presenta canciones y momentos que serán, me atrevo a decirlo, estandarte de la banda como lo hacían antaño, este es una especie de disco perdido en la mitad de dos de sus más grandes momentos, ...and justice for all y The black album, canciones como Tha was just your life, All nighmare long y My apocalypse son piezas que serán recordadas. Pero recorramos el albúm poco a poco.
1. That was just your life. Recuerda totalmente ...And justice for all. Lo primero que uno identifica es la potencia. Rápida, una excelente carta de presentación. Más o menos en el minuto 5 hay unos cambios de ritmos que llaman la atención y un gran final, violento muy al estilo de Lars quien vuelve a la vida.
2. The end of the line Esta tiene un aire más del disco negro, a los pocos minutos entran con una doble de guitarra digno de mención del disco. Kirk está de vuelta y a los diez minutos de disco te tiene vuelto loco.
3. Broken, Beat & scarred Aquí creo que encontramos el estribillo más repetido y pegajoso del disco, la canción crece cada vez con mayor violencia y nos otorga un desenlace potente y bueno.
4. The day that never comes Es buena dentro de los parámetros de Metallica de los últimos quince años. Pero, ojo, justo después de los primeros minutos entra un momento de euforia que nos hace recordar temas clásicos, hay por ahí una pequeña parte de mi memoria que me manda a Master of Puppets. Esta pieza es contenedora de una de las mejores partes de todo el albúm. Es cuando se comprende el porqué de escoger esta como el sencillo introductorio, es una especie de amalgama entre el Metallica de antaño y el que vivió posterior al disco negro.
5. All nightmare long. Esta es probablemente la mejor pieza del disco, en cuanto a los que los escuchamos desde los ochenta, les da a todos los miembros de la banda la oportunidad e demostrar sus dotes, de ser ellos mismos y experimentar con un modo musical tan Ride the lighting y Master of Puppets que bien podríamos dar un salto al pasado e imaginarnos de 15 años saltando de un lado a otro gritándo Hunt you down all nightmare long, Luck. Runs.
6. Cyanide El tema más flojo, tomando en cuenta la nueva cara que nos muestra en todo el disco, un tema un poco sencillo, más como para dar gusto un poco a los seguidores post disco negro. Nada que decir.
7. The Unforgiven III Divertido, con un intro que nos recuerda al tema de Morricone, Creo que Metallica debe dejar de lado esta saga y terminarla de una vez por todas.
8. The Judas Kiss Un tema bastante aceptable dentro de la dinámica del disco, y auqnue Kirk destaca sobremanera, a estas alturas te das cuenta de las extrañas mezclas, un tanto forzadas llevadas a cabo en casi todas las piezas. Con un estribillo bastante pegajoso, eso si. Un buen tema.
9. Suicide & Redemption, Auqnue no se si es un tema comparable con aquellos grandes clásicos instrumentales de los ochentas, es un tema que evoca una especie de amalgama de partes que parecerían no entrar en ningún otro tema, destacable que se la pieza más larga, casi los diez minutos, es pasada la media cuando el tema se vuelve realmente interesante. Me agradó que volvieran con un tema instrumental.
10. My apocalypse Un excelente tema para cerrar. Kirk vuelve a lucir con una guitarra rápida y un tema endemoniadamente rápido al viejo estilo de la banda, es un cierre bueno de un disco que pareciera abrir bien y empezar a cerrar a medias, pero te devuelve a la vida y depierta.
Hasta ahora. Creo que es el mejor disco de Metallica en 20 años y creo será uno de los mejores discos del año, al menos para mi. Este cuarteto ha hecho que vuelva a ser un niño brincando y meneando la cabeza al compás de su música, sin importarme nada más. Es curioso, como después de veinte años ser un fan de la banda sea algo de lo cual te puedas sentir orgulloso y decir, esto es Metallica, y yo la he seguido por toda su historia, en los buenos y malos momentos. Creo que Death magnetic vale mucho la pena. Es digno de la banda como tal y creo que demuestran en su papel de leyenda viviente, que no han muerto y aún les queda mucho por ofrecer a sus fans.
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